Mónica Hartmann

Barcelona – La escuela fue una experiencia súper enriquecedora, porque aprendí muchas cosas nuevas y a trabajar en equipos rotativos. Realicé mis prácticas en la Pastelería Escribà. Estuve tres meses. Fueron muy duros por el horario y el estrés que supone trabajar en una pastelería de este nivel y, a la vez, fueron súper intensos y provechosos para mi aprendizaje.Tanto la escuela como Escribà, me enseñaron que soy capaz de sobrellevar el estrés y la presión del trabajo diario. Que soy capaz de asumir responsabilidades y realizar las tareas en el tiempo asignado y, finalmente y quizás lo más importante, descubrí que soy una persona positiva, optimista y alegre que intenta aprender y disfrutar de su profesión cada día.