José Pavon

Barcelona – Mi paso por la escuela fue genial, no solo aprendí sino que me divertí muchísimo. Compartí aula con compañeros de todas partes del mundo y eso me enriqueció como cocinero y como persona. Los profesores y el personal de la escuela siempre estuvieron a mi lado, tanto durante el curso como cuando realicé mis prácticas en el Restaurante Azurmendi. Fue una experiencia dura y a la vez maravillosa, porque me permitió ver de primera mano cómo funciona la cocina de un restaurante con estrellas Michelen.