Fuensanta Lloris

Barcelona – Lo primero que se me viene a la cabeza cuando me preguntan sobre la escuela Bellart es “que saben enseñar”. Al inicio de curso cada uno tenía su nivel, que en la mayoría de los casos era bajo, y a final del curso, tras 9 intensos meses, fue realmente emocionante ver los resultados de los exámenes y pruebas finales. Destacaría sobre todo la mezcla que han conseguido hacer del aprendizaje de las bases de cocina y pastelería con las tendencias más innovadoras, y el estímulo de la creatividad del alumno. Bellart es una escuela de cocina y pastelería de verdad. Sus alumnos acaban el curso preparados para el éxito en el mercado laboral, y creo que eso es lo mejor que se puede decir de una escuela. Bueno, y que se lo pasa uno muy bien, la verdad, que a pesar de la intensidad del curso, todo se hace con mucha alegría y cariño.