Toñi Marin

Barcelona – Mi paso por Bellart fue intenso a la vez que maravilloso. Un año de trabajo duro, de complicidad con nuevos compañeros que hoy se han convertido en grandes amigos que navegan contigo en nuevos proyectos. Bellart me permitió conocer gente de otras culturas y me hizo crecer profesional y personalmente. Yo cambié mi profesión en la sanidad pública por los fogones. Las prácticas las realice en la Fonda Gaig. Fue una experiencia dura y la vez extraordinaria. Creo que hay que afrontar el curso y las prácticas con humildad, ilusión y mucho entusiasmo. Finalmente, dar las gracias a todo el equipo por cómo sois y como nos acompañáis durante el viaje que supone convertirse en chef.